Internet y su influencia en el mundo del cine

Que la llegada de internet lo ha cambiado todo es algo que nadie va a estar dispuesto a discutir. El ciberespacio que se creó a partir de esta tecnología ha hecho que el mundo virtual y el real se mezclen de tal manera que a veces es difícil distinguir uno de otro. Todos los ámbitos de nuestra vida se han visto influenciados por la red de redes. Y el arte, más concretamente el cine, ha sido lo que se ha llevado la mejor parte.

Desde luego, el gran bombazo de internet en lo que se refiere al séptimo arte fueron sin duda los vídeos porno. Claro, que seguro que muchos opinan que eso ni es cine ni es nada; pero las cifras están ahí, el boom de las páginas web porno no ha tenido comparación con ningún otro fenómeno de internet… y aún siguen dando mucho que hablar. En un principio, a los pocos segundos de navegación online ya salían diez mil anuncios para visitar webs dedicadas a la pornografía; ahora se ha regulado algo y estos contenidos no son tan visibles; pero los consumidores de porno saben muy bien dónde están sus videos xxx favoritos, y para ellos son considerados como obras de arte.

Si bien es cierto que la pornografía fue la gran beneficiaria de los contenidos audiovisuales a través de internet, también esto tiene un lado amargo con el que quizá la industria del porno no contaba. Y es que ahora, con contadas excepciones, ya no hay otra manera de consumir contenido para adultos que no sea a través de la red. Se acabaron las famosas revistas eróticas que nuestros padres escondían bajo los colchones ante la búsqueda implacable de nuestras abuelas; o esas noches de fines de semana con las peliculas porno gracias al video VHS o al video comunitario. Incluso los cines donde se proyectaban películas XXX han dejado casi de existir. Para consumir porno, ahora casi no hay más remedio que estar ante la pantalla de un dispositivo móvil; algo que sin duda trajo muy buenos beneficios, pero que recorta invariablemente la manera de llegar al público, si es que eso llega a preocupar a la industria.

De cualquier manera, la industria del cine también ha cambiado en las últimas décadas, y también ha acabado dependiendo de internet en un gran porcentaje, mal que les pese. El streaming llegó para quedarse, y eso hizo que toda la maquinaria creativa se pusiera a las órdenes de estas grandes plataformas. Nos hemos acostumbrado a ver nuestros contenidos favoritos cuando queramos y donde queramos, sin cortes de ningún tipo y con total disponibilidad. Los estrenos de cine son cada vez menos duraderos, porque al poco acaban en una de estas plataformas, que es como realmente el público quiere disfrutar del cine; y si hablamos de series o documentales, nos gusta ver todo el contenido de un tirón, sin tener que esperar días entre episodios o meses entre temporadas. Es una nueva forma de disfrutar de los productos audiovisuales, pero ¿sabes qué? En ninguna de estas plataformas hay un contenido porno en exclusiva.

Pero si te gusta el contenido picante, de eso que antes definíamos como «pelis verdes«, entonces puedes echar mano de las películas eróticas. Parece que el cambio de adjetivo sí las hace dignas de ser distribuidas a través de internet, y podrás encontrar esas categorías en muchas plataformas de streaming. Sí, ya sé que erótico no es lo mismo que pornográfico; pero oye, seguro que no te dejará indiferente la carga sexual de muchas de estas películas, que son lo suficientemente correctas para pasar el filtro de la crítica, y además lo suficientemente calientes para pasar el del público.